Las horas pasaron. La intriga se quedó nadando en el aire cuando las autoridades les ordenaron a los medios de comunicación que no continuaran transmitiendo las escenas siguientes porque eran horribles.
Sofía no para de llorar, David y su familia han llegado para acompañar a los ancianos. La casa está llena de médicos que mantienen bajo vigilancia a la joven embarazada y a la anciana que padece del corazón.
—Cuñada, ¿tú sabías que él era mafioso así como lo catalogan las autoridades?
Preguntó D