Horas después Mardeli ya había dado a luz a su hija. La sala se llenó de gente por ambas familias, era la primera nieta mujer y estaban coquetos por conocerla.
Mientras tanto, Roldan se mantenía al lado de su mujer. Ella comentó sentirse nerviosa de cuando a ella se le llegara el día quizá no podría soportar el dolor que implica traer otra vida al mundo.
Una noche mientras Roldan dormía su teléfono comenzó a vibrar con insistencia.
Harta de ese sonido Mardeli decidió atender la llamada mientras