Un mes ha pasado y Mardeli no ha querido ver a su cuñado, aunque lo disimula frente a David.
Afortunadamente Roldan la comprende, imagina que la situación que han vivido es muy traumática, pero está dispuesto a hacer todo lo que ella le pida con tal de que no salga lastimada… y ella lo sabe.
—Esta noche iremos a cenar con mi hermano.
Le informó David.
—¡Qué! Me niego, me duele la cabeza, además, el frío le hará daño al bebé en el vientre.
—En ese caso, seré tu abrigo de piel y me mantendré s