Finalmente pudieron hablar. Ella fue la que comenzó, no aguantó más y explotó. Le reclamó por haberla dejado en casa e irse con su esposa legal.
Él dijo que no había mentido, que en realidad sí había viajado por cuestiones de negocio.
Pero estando allá, la esposa no deseada lo contactó y le dijo que estaba dispuesta a darle el divorcio sin ningún beneficio a cambio. Incluso se disculpó por hacerlos esperar y ser caprichuda.
Pero justo cuando iban al registro civil a preguntar si podían hacer e