Al día siguiente ella volvió al mismo restaurante. Pero le comunicaron que ese día no había llegado a trabajar y que no sabían si volvería.
Ella mintió, les dijo que era su familiar y que necesitaba contactarlo de emergencia, pero ni así se atrevieron a darle información sobre él.
Una semana después ella iba de camino a su casa cuando se lo encontró en la carretera. Él parecía desorientado, estaba buscando algo en un basurero y cuando la miró a ella se sintió avergonzado.
—¿Qué te pasó, David?