Una hora antes de terminar con la jornada laboral, la recepcionista me comunica que abajo hay una señora que dice que quiere verme y que según, es urgente. Le pregunto que como es su nombre y me responde que el nombre de la señora es María Paula y que dice ser mi madre.
Yo solo escucho eso y siento que mis pulmones se quedan sin aire, me quedo muda. ¿Qué hago? ¿La recibo o no? estoy en un dilema.
Los recuerdos de un pasado doloroso llegan a mi mente para mortificarme nuevamente, o quizá para r