DAYANA
El evento da por finalizado y yo me dirijo hacia la salida como alma que lleva el diablo, ni siquiera esperé a encontrarme con la señora Matilde, su nieta y con Marta, ya luego les llamaré para decirles que estaré esperándolas en el lugar acordado.
Me urge salir de este lugar en donde está mi exjefe también. Y por la pregunta que él me hizo, me imagino que debe sospechar que el bebé que llevo en mi vientre es de él.
A la salida me encontré con mi amigo, me detuve por un minuto y cuando menos acordamos, el mismísimo diablo estaba a nuestro lado y por la expresión que tiene en su rostro, puedo decir que él escuchó lo que el loco de mi amigo le dijo a mi bebé.
—Señorita Dayana, me permite hablar un momento con usted a solas, por favor—. Pidió.
No me queda tiempo de responderle porque en ese momento llegan la señora Matilde y Marta. Cárlenton ve con sorpresa a su secretaria, seguramente él piensa que ella sabía sobre mi embarazo.
Yo me quedo pensativa porque creo que ya no podré ha