Luna tuvo que sentarse para poder asimilar la tragedia que se estaba avecinando por culpa de quien sabe quién que empujó a los niños a cometer semejante estupidez.
—¿El jefe tiene dos hijos y una mujer embarazada?
Volvió a preguntar. Quería asegurarse de haber escuchado bien al inicio.
—Sí, el niño mencionó la existencia de su hermanito y que, además, su papá no se quiere hacer cargo tampoco, así como no lo hizo de ellos dos desde que nacieron. —¡Ja!, el sacerdote al escuchar eso se enfureció t