Daniel se sintió un idiota, esperó y esperó por semanas que su ex esposa, aunque aún lo era legalmente, volviera con la cola entre las patas al hogar donde realmente debería estar.
“¿Por qué mierda no volvió a casa conmigo?” Se preguntó mientras organizaba el papeleo de su nueva empresa adquirida, Industrias Sinclair.
¡Le había quitado todo a ese idiota! No le había quedado ninguna ganancia empresarial luego de que ganara el juicio, y aun así esa mujer se mantenía aferrada a ese hombre.
-Realme