Capítulo 46 - Si fuera un poco como él...
-¡No se vaya! ¡Espere! ¡Por favor!-
Mientras Daniel observaba cómo su esposa hacía un escándalo en la calle, persiguiendo en vano al taxista, el hombre aprovechó que le dio la espalda y metió en el asiento trasero de su coche a su hijo, en su silla especial, colocándole el cinturón en cruz para que no se moviera.
-Tu quédate aquí ¿Si? Sé un buen niño- ordenó y luego cerró la puerta del coche, dejando a Noah solo dentro.
Daniel vio como el taxi desaparecía en la esquina y sonrió.
“Más le valí