Adrian corrió hacia su coche y se abalanzó hacia adelante, liberando desde su boca todo su estómago en el asfalto. Se sentía enfermo y no solo físicamente, sino mentalmente. Su cabeza le daba vueltas y sus piernas temblaban peligrando caer con fuerza contra el asfalto.
Adrian simplemente no podía entender qué estaba pasando, si algo había sabido siempre era todo su pasado, por más horrible que fuera recordaba a la perfección todos los sucesos de su juventud.
Pero ahora ya no sabía que era real