Emilia no supo cuánto tiempo estuvo tirada en el suelo sollozando y observando la fotografía arrugada en el suelo.
No podía dejar de ver esa imagen vieja, en la que claramente estaba ella junto con un pequeño Adrian.
¿Quién había tomado esa foto?
¿Se conocían desde antes con Adrian?
¿Por qué no podía recordarlo?
Se tironeó sus largos cabellos, haciendo doler y arder su cuero cabelludo, quizás de esa forma podría recordar algo, pero nada.
Como si su mente estuviera vacía.
El rostro de decepción