★ Lulú
—¡Lulú, mi amor, la sartén se te está quemando! —escuché la voz de mi mamá detrás de mí—. Oye, ¿qué tienes? ¿Por qué no fuiste a trabajar?
—Mamá, no… no puedo —respondí rápido, apartando la sartén del fuego aunque ya estaba negra por debajo.
—¿Cómo que no puedes? —insistió, mirándome fijo—. Últimamente andas rara, hija. Háblame.
—No pasa nada —mentí, y hasta a mí me dolió cómo sonó.
—Lulú… —dijo ella, cruzándose de brazos—. Dime qué está pasando.
Respiré hondo. Sentí cómo el pecho se me