154. Nuestros deberes
154. Nuestros deberes
—¡Alto, alto! —clamó Clara entre risas—. ¡Mis costillas no aguantan más, Alfa Tyler!
Tyler dejó de hacerle cosquillas y la miró con una ternura que hizo que el corazón de Clara tartamudeara en su pecho y se derritiera un poco más, si es que eso era posible.
—Lo siento, mi Luna —dijo él, besando suavemente su frente—. No puedo evitarlo, me encanta verte reír —luego besó sus mejillas y cuello.
—Mejor que te guste, me verás llorar del dolor de seguir con esas cosquillas morta