Capítulo 45. En el bar.
El sábado en la noche, el edificio de oficinas de la constructora Hamilton estaba casi vacío. Solo unos pocos empleados de mantenimiento y de seguridad recorrían los pasillos.
Liam cruzó el vestíbulo con paso firme, saludando a quien encontraba a su paso. Iba a su oficina para recoger unos documentos que debía revisar el domingo en casa. Por irse de paseo ese día con Emma y los niños dejó tareas pendientes que no podía atender el lunes.
El silencio de los pasillos le resultó extraño, ya estaba