Capítulo 29. El atacante misterioso.
Liam corrió al estacionamiento apenas le informaron lo que había sucedido con su amigo. Darryl se encontraba en el cubículo de descanso de los vigilantes, sentado en una silla sosteniéndose el costado con una mano y con un pómulo hinchado.
—¿Qué sucedió? —preguntó preocupado, y se inclinó frente a su amigo.
Darryl bajó la voz para hablarle en susurros, así los vigilantes no lo escuchaban. Esperaban afuera a la policía y a una ambulancia.
—Apareció un tipo. Era alto y algo musculoso, de ojos azules, y tenía la cabeza cubierta por una capucha. Me atacó, pero no quería robarme. Me confundió contigo —dijo, mirándolo con fijeza.
Liam frunció el ceño.
—¿Qué te dijo?
—Me llamó Hamilton y me advirtió que no iba a quedarme con Emma, porque ella era suya. Que iba a pagarlo caro si no me alejaba. Habló con odio, con esa clase de rabia que no viene de un desconocido cualquiera.
Un nudo se formó en el estómago de Liam y apretó los puños para controlar la furia. Ese debía ser Marco, el exnovio viol