Cuando logramos entrar al lugar, observo todo a mi alrededor. Caminamos un par de metros por un pasillo iluminado con luces neón. En cuanto llegamos al final de este me quedo impresionado de lo enorme que es por dentro.
Me abro paso a través de todo el gentío que inunda el lugar y subo una pequeña escalera, siguiendo al tipo que nos llevará al reservado donde hemos quedado de vernos.
Abre la puerta y me permite pasar con Flavio pegado a mis talones, dentro de esta veo todo el lugar, el cual está