—Es la primera vez que la veo por aquí. Casi nunca sale, ¿o me equivoco? —cuestiona el hombre con interés.
—Bueno es que hace poco tuve un accidente y por un tiempo preferí no salir —miento sin poder decirle que en realidad me tienen recluida como a una prisionera—. Además, todo el tiempo la paso con este hermoso —respondo al tiempo que dejo un beso en la frente de Alex.
—Espero que ya se encuentre mejor.
Comenzamos a platicar y él me cuenta sobre sus negocios, mientras que yo le cuento como era