Lilibeth
No pude resistir más y caí ante el deseo de entregarme a Massimo. Si bien al principio le odiaba por mantenerme aquí contra mi voluntad, el hecho de que cuidara de mí cuando estuve en peligro, me hizo darme cuenta de mis sentimientos por él. Aún recuerdo la primera vez que lo vi, como si una atracción magnética uniese nuestras miradas, desde ese momento supe que era el hombre que quería para mí.
Han pasado dos semanas desde que me entregué a Massimo y desde entonces lo noto muy cambiad