Al día siguiente regresamos a la mansión y doy órdenes de que mi mujer no puede abandonar su habitación por ningún motivo y se le debe cuidar en todo momento por el bienestar de mi bebé.
He estado averiguando sobre el asesinato de Renzo sin ningún éxito, sé que su padre está devastado y en cuanto le fue informado sobre la muerte de su hijo él y sus hombres se hicieron cargo de todo, por lo que mis hombres tuvieron que retirarse del lugar.
Ya entrada la noche en mi oficina escucho algunos dispa