C50: Dijiste que todo estaba bien entre nosotros.
En el restaurante, las cosas no mejoraron mucho. Magalí se esforzaba por mantener la conversación ligera, pero cada vez que intentaba involucrar a Coral, la niña respondía con monosílabos o simplemente bajaba la mirada.
En un momento dado, cuando Magalí intentó cortar la carne de Coral, la niña apartó el plato con un movimiento rápido, claramente molesta.
—¿Qué estás haciendo? Solo quiero ayudarte, no seas grosera —dijo Magalí, con una sonrisa que no llegó a sus ojos.
—Magalí, déjala, puede hace