C163: No lo voy a permitir.
La mañana en la mansión estaba impregnada de una quietud casi idílica. El sol se filtraba a través de los ventanales, proyectando luces doradas sobre las alfombras y los muebles. En el ala privada, Royal y Kisa despertaron envueltos en una atmósfera de satisfacción y complicidad, en lo que sus cuerpos todavía estaban imbuidos del calor de la noche anterior. La pasión compartida había dejado una sensación de plenitud en ambos, una conexión silenciosa que se reflejaba en sus miradas y en la suavi