A MERCED DEL DINERO. C65: Pero no sería tú.
La noche envolvía la ciudad en su manto de luces parpadeantes cuando Marfil, con una sonrisa juguetona en los labios, inclinó la cabeza hacia Lucas y le comentó la sugerencia de ir a un hotel. No podían ir a la mansión Fankhauser ni a la de Richard Morgan, así que no quedaban muchas opciones. Lucas, sin dudarlo, asintió. Había algo en la forma en que ella lo miraba, en el brillo de sus ojos, que lo hacía olvidarse de cualquier reticencia.
Mientras conducía por las calles iluminadas, con el ronr