A MERCED DEL DINERO. C50: ¿De qué tenían que hablar a solas?
—Ya, Lucas, por favor —impuso Marfil, intentando permanecer serena mientras echaba un vistazo a su alrededor, sintiéndose nerviosa—. No hablemos de esto aquí, en medio del campus.
Lucas frunció el ceño, cruzando los brazos sobre su pecho mientras la observaba con intriga.
—¿Y entonces para qué me trajiste hasta aquí? —cuestionó—. Fuiste tú quien me pidió que habláramos, incluso hiciste que mi compañera se alejara para que pudiéramos estar a solas.
Marfil mordió su labio inferior, sintiendo el p