A MERCED DEL DINERO. C4: Tal vez tú debiste haber sido su hija.
Marfil pestañeó repetidas veces, sorprendida por la reciente revelación que Vanya acababa de hacer.
—¡Espera un momento! ¿Cómo que ya tienes novio? —exclamó en tono de reproche—. ¡Nunca me dijiste nada!
Vanya sonrió con un leve encogimiento de hombros, como si aquella información no fuera gran cosa.
—No es por falta de confianza, Marfil —aclaró—. Simplemente es un secreto.
—¿Me estás diciendo que has estado saliendo con alguien a escondidas?
Vanya soltó un suspiro y se acomodó un mechón de cabe