A MERCED DEL DINERO. C228: Esto no era lo que yo quería.
Richard bajó la mirada, sintiendo primeramente culpa —un nudo que le apretaba el estómago y que le hacía preguntarse si había fallado como esposo—, pero pronto esa culpa se transformó en una angustia mucho más profunda, casi como una punzada de miedo. Porque, en ese instante, las palabras que Mariela y Aarón le habían dicho antes de la boda regresaron con fuerza a su mente.
Recordó perfectamente cómo le advirtieron que tuviera cuidado. Le dijeron sin rodeos que Marfil no lo amaba de verdad, que