A MERCED DEL DINERO. C157: No puedo creer lo que estás haciendo.
Marfil se quedó atónita al otro lado de la puerta, con la espalda apoyada contra la fría pared, incapaz de comprender del todo lo que acababa de suceder. La dureza de aquel recibimiento la había dejado aturdida, como si una parte de ella aún estuviera dentro de la habitación, congelada bajo la mirada inquisidora de Mariela.
Jamás había planeado conocer a los padres de Richard en esas circunstancias. En realidad, ni siquiera había imaginado que ocurriría tan pronto. Y mucho menos que Richard anu