A MERCED DEL DINERO. C151: Te quiero solo para mí.
La última frase estaba cuidadosamente elegida. No necesitaba señalar a nadie: todo el mundo sabía a quién se refería.
Los ojos de Marfil centellearon. Dio un paso al frente, clavándole la mirada.
—Eso no puede ser. Lucas jamás andaría contigo.
—¿Y por qué estás tan segura? —preguntó Marissa, sin dejarse amedrentar.
—Porque él me quiere a mí —declaró Marfil—. Es más, hace tan solo unos minutos, antes de que llegaras, estábamos hablando de ello.
Marissa sintió una punzada aguda en el pecho, como