A MERCED DEL DINERO. C131: ¡Harto de esta situación!
Lucas abrió los ojos de golpe y su cuerpo se tensó por reflejo, como si hubiera despertado de una pesadilla.
—¿Cómo entraste? —preguntó, con la voz ronca, todavía atrapado entre el sueño y la sorpresa.
Tardó unos segundos en procesar lo que veía. Ella, Marfil, acuclillada a su lado como una aparición, mirándolo detenidamente. Su vista buscó rápidamente la ventana abierta y su mente ató los cabos en silencio.
«¿Volvió a subir por el árbol?», pensó.
—Hola, Lucas —saludó Marfil con una voz suave.