138: No me pidas más.
La declaración hizo que Royal apretara la mandíbula.
—¿Estás segura de que no fue alguna broma? Alguien que conoces podría estar haciendo esto para asustarte.
Katherine negó con la cabeza vehementemente.
—No, no creo que sea una broma. Estoy segura de que es cosa de mis padres. Ellos no quieren que yo esté aquí sola, ya me lo han dicho varias veces. Royal, por favor… llévame contigo. No puedo seguir aquí.
Royal la observó con detenimiento, intentando encontrar alguna lógica en lo que decía.
—