Dos semanas después
Realmente estaba por volverme loca. La semana que me habían dicho, se había extendido a dos y apenas hoy me habían permitido salir de la habitación. Estaba molesta, quería saber cómo estaba mi familia, pero, no tenía respuesta de ningún tipo.
Estaba por maldecir a Curthwulf quien ni siquiera se atrevía a hablarme. Es como si me culpara por lo que sucedió y no sé si hablaría del secuestro o el hecho de que casi muero.
— ¿Ya estas conforme?
— Carlos, no me digas que no enloque