Bratt estaba molesto con su hermano, pero, sabía que tenía razón. No podía renunciar a su esposa e hijo, mucho menos sería capaz de hacerlo cuando había sido él quien los había puesto en riesgo en primer lugar.
— Está bien, hagamos esto. Pero, no puedo prometerte que los dos se salvaran. — le dice Bratt.
— Gracias, hermano. Solo no podría hacer esto.
— Solo… si ella sobrevive a esto.
— Cuando ella sobreviva — corrige Curthwulf.
— Bien, cuando ella sobreviva, tendrás que tomar una decisión, porq