Charlotte, se acercó al lobo con mirada roja y cuando Curthwulf, creía que no lo reconocía, sonrió y acaricio detrás de su oreja, mientras disfrutaba ver como el hombre que tan rudo se veía, actuaba como un cachorro.
— No me digas que además de ser un lobo, eres un dulce cachorro, Curthwulf. Porque me preocuparía que mi cama se llenara de garrapatas. — se burla Charlotte y de inmediato el lobo que disfrutaba de las caricias de Charlotte, se transforma en un humano.
Charlotte, retrocede para no