Esta tarde debía recibir a Leonora en nuestra empresa. Sorprenderla con todos los negocios de los que nos estamos encargando, y cómo confiar en mí para ser su socia fue un acierto profesional. No estar en estas, con ella comiendo con un hambre voraz de esa pizza, mientras que Luke me ve duramente al otro lado de la mesa.
Lo de la mirada dura quizás se deba a que, al querer sentarse a mi lado, le di un pequeño empujón para que fuese a sentarse al lado de Leonora. Cometí un grave error, y lo sé.