Después de 14 horas de vuelo, llegamos a Tokio de una pieza. Y curiosamente los días visitando Japón con un bebé de menos de un año, han sido muy llevaderos. Damián Junior se la pasa tomando siestas, en los brazos de su padre, o siendo elogiado por ser un niño guapo por cuanto japonés le vea. Parece que los bebés aquí son populares a donde sea que vayas.
Por supuesto, que Helly nos acompañase facilitó el viaje, y para hacer actividades no tan amigables con niños pequeños. Como, por ejemplo, ir