¿Por qué un arma y una foto están resguardadas de tal forma en un hogar lleno de extravagancias como éste? Esa es una pregunta que tengo que dejar para después porque he sido atrapada con las manos en la masa. Damián está allí en la puerta expectante de una respuesta.
Finjo que estoy más preocupada por el celular al que se le estrelló la pantalla, no la extraña caja fuerte que había encontrado. Me agacho para lamentarme.
—Quería hablar con mi hermana sin que tus empleadas me escucharán — miento