Narrado por Amy Belmonte
Los nervios que se acumulan en mi pecho sólo son comparables a los que tuve el primer día de escuela. Es una sensación desagradable y que no se la deseo a nadie. Pero henos aquí, bajando del auto para adentrarnos a la mansión Brown. La había visitado algunas veces, aunque no tantas como para no impresionarme por lo enorme que es.
Además del largo trayecto hasta la casa principal, entrar en esta vuelve a dejarme sin aliento. No comprendía cómo un edificio privado podría