—¿Mami… tú jefe vendrá mañana? —preguntó Fabián con sus ojitos brillosos.
—No lo sé, mi amor. —respondió ella con voz suave—. Pero… ¿Por qué me lo preguntas?
—Es que quería ver las caricaturas con él.
Isabella dejó escapar un suspiro. La imagen de Ignacio junto a su hijo, la estremeció por dentro.
—Podemos verlas juntos, tú y yo. —propuso ella.
Fabián se cruzó de brazos arrugando su nariz en señal de desconcierto.
—Es aburrido verla contigo.
Ella abrió los ojos con asombro al reci