El impulso de Luciano por llamar a Antonella se volvía cada vez más insoportable. Había pasado una semana entera sin saber de ella, sin escuchar su voz, sin leer un solo mensaje, sin sentir el roce de sus besos. Aunque había aceptado su decisión de no molestarla, la verdad era que no podía dejar de pensar en ella. ¿Por qué había cambiado de esa forma? ¿Qué estaba ocurriendo realmente?
Había algo que Antonella no le había contado. No podía haber cambiado de forma tan abrupta sin tener alguna r