Capítulo XXVI. Los primeros problemas de los mates.
Arcel.
-“Decididamente esta mujer me quiere volver loco… ¿cómo se le ocurre?”- pensé tras la décima queja de mi delta, y de otros trabajadores, miembros de la manada. Hasta la jefa de Faith había amenazado con dimitir, si tenía que darle una orden a la diosa.
Esto era algo que no habíamos contemplado cuando le dimos los puestos en la sede central a nuestras mates, sólo atendimos a sus conocimientos, sin darnos cuenta de que cuando ambas fueran marcadas, su jefes debían darle ordenes, algo que v