Si podía llegar a existir algún viaje incomodo, era ese. Damino se sento detrás del volante y Aegan junto a este. Estaba negado a permitir que Lyra y Damino se sentaran delante… juntos.
Con la cabeza elevada y los brazos cruzados sobre su pecho, el viajo todo el camino con la boca cerrada. Su único argumento fue no poner música ya que les dificultaría escuchar algún posible ataque enemigo. Por lo tanto, el viaje fue extremadamente incomodo y en silencio.
Si Lyra tragaba duro, ellos lo sabían, i