Aegon:
El príncipe dorado suspiro derrotado, mientras cerraba ante sus ojos el cuarto libro que habia leído en aquella mañana. Ninguno de ellos tenia lo que estaba buscando, ninguno le arrojaba las respuestas que tanto deseaba.
Un montón de motas de polvo salieron dispersadas en el aire cuando el príncipe cruel finalmente cerro el libro ante sus ojos, arrojándolo lejos de el.
—Estas frustrado, muchacho—dijo un anciano a sus espaldas—, lo entiendo, pero no deberías desquitarte con estos libr