—El vampiro que viste se llama William —reveló la misteriosa mujer vampiro con un acento inglés notorio.
Gianna estaba tan asustada que sus defensas flaqueaban. Los recuerdos continuaban mezclándose con su presente y le costaba mantener cerrada la puerta de su subconsciente.
Darragh la miró, todos lo hicieron.
—No sé —murmuró Gia—. Eso creo, era muy pequeña.
La vampira sonrió, así parecía inofensiva, pero estaban seguros de que era letal.
—Tus años son un pestañeo para nosotros, debe seguir cer