33. No muerde
Las cosas entre Gabriel y Sofía habían dado un giro de 180 grados en la última semana, ninguno de los dos quería ponerle nombre a lo que estaba ocurriendo entre ellos, pero ambos sabían que el odio, el resentimiento y la rabia habían quedado atrás para darle paso a algo completamente nuevo para ellos.
Algo que los hacía vibrar, que causaba que el corazón de Sofía se volara un latido cada vez que lo veía y que la bestia interna de Gabriel ronroneaba al sentirla cerca, algo que nunca, en sus más