13. Un juguete del momento
Sofía se despertó sintiendo que todo el cuerpo le dolía. Desde la punta de la cabeza hasta el dedo pequeño del pie, sin embargo no era un dolor de los malos, por el contrario era uno que le recordaba silenciosamente todo lo que había hecho la noche anterior y de solo recordar, el rostro entero se le enrojecía.
Fue en ese momento que su cuerpo entero se tensó y que su cabeza se movió como un rayo para el lado opuesto de la enorme cama, donde hace solo unas horas se había quedado dormido Gabriel.