12. Te necesito
Lo había intentado. Gabriel realmente había intentado mantener sus instintos a raya, pero en esos momentos, viendo a esa endemoniada mujer retarlo de la manera en que lo estaba haciendo, simplemente lo hizo salir de sus cabales y se había lanzado a ella como si fuera el agua en medio del desierto.
Sin embargo, lo que lo había dejado verdaderamente sorprendido fue que ella le respondiera el beso con la misma urgencia y necesidad con que la estaba besando él.
Sus bocas se movían en completa sinc