Capítulo 144.
Miro las palmas de mis manos de forma incrédula, sintiendo mi piel caliente, pero nada duele, me siento… Poderosa.
Por un instante creo que estoy alucinando o que perdí la cabeza, ya que lo que pasó es… Irreal. Pero cuando aparto la mirada de mis manos, veo a Brandon al otro lado de la habitación, retorciéndose de dolor y sin dejar que lloriquear, luciendo gravemente herido por lo que parecen ser serias quemaduras.
—Brandon, dios, ¿Estás bien? —pregunto asustada, acercándome a él corriendo.
—¡N