Mundo ficciónIniciar sesiónMi vida, ya ha sido escrita desde que estaba en la barriga de mi madre. soy hija de un matrimonio concertado, entre familias adineradas y unidas por negocios. Un día me dijeron, que ya tenía con quién casarme. Y aquí estoy, esperando a la última prueba de mi vestido de novia. Como podréis imaginar, elegido por las madres, al igual que todo lo relacionado a este acontecimiento. Pensaréis que no estoy ilusionada, pues no, no lo estoy. Ni con la boda, ni con mi vida. Os pongo al día de mi situación. Tengo tres hermanos mayores, hemos estudiado en los mejores colegios privados de Europa. Ellos han sido criados, para heredar el legado familiar. En cambio yo, colegios para señoritas, cuyo final es casarme con un hombre y ser su mujer florero. Me llamo Erika De Luca y estoy a dos días de empezar a vivir mi peor pesadilla.
Leer másMia estaba embarazada de siete meses y el doctor le había indicado que prestara atención a su forma de caminar. Al bajar las escaleras, se movía lentamente, agarrándose fuertemente del pasamano con una mano y acariciando suavemente con la otra su vientre hinchado, donde llevaba los amados bebés de ella y Bruno, que había estado esperando con ansias.
Pero había una voz áspera en sus oídos, proveniente de su media hermana Mandy. — Mia, estás engordando cada día, eres realmente vergonzosa. Es solo un embarazo, ¿hay alguna necesidad de exagerar tanto? ¡Es como si a Bruno le importara! Mia se dio la vuelta y Mandy miraba su cuerpo de arriba abajo con una expresión desdeñosa. Al escuchar su sarcasmo, Mia sintió una oleada de ira en su corazón. Se mordió el labio inferior. Ahora no era el momento de enojarse con personas indignas. Mandy no podía afectarla. — Sí, después de todo, soy yo quien está embarazada de él, nos casaremos después de que nazcan los bebés y yo volveré a estar en forma. — Ella exhaló, miró a Mandy a los ojos y dijo sin emoción. — ¿Estás presumiendo ante mí? ¿Crees que tu embarazo es un gran problema? Si eres tan importante, ¿dónde está Bruno? Mia estaba realmente estimulada esta vez. Es cierto que Bruno no la visita desde hace unos días, para un padre que espera con ansias el nacimiento de sus hijos esto no es lo que debería ser, pero siempre se excusa diciendo que está ocupado en el trabajo. Y Mia no pensó mucho en eso, después de todo, aún no estaban casados, por lo que Mia todavía vivía en la casa de su padre. Pero la humillación de Mandy no terminó ahí. — Si lo has olvidado, te lo recordaré amablemente. La última vez que vino a verte pareció que fue hace dos semanas. ¿Viste este vestido mío? Ayer se ofreció a llevarme al centro comercial a comprarlo. Y estás vestida como una niñera. Parecías estar usando esto hace medio año. ¿Quién le importa más a Bruno? ¿Necesito decir más? Mia apretó los puños con enojo, intentó cerrar los ojos, respiró hondo y trató de calmarse. Esto es algo que ha estado tratando de ignorar. El cuidado de Bruno por Mandy supera con creces el cuidado de Bruno por ella y los niños. Cada vez que Mandy se luce, a Mia le duele profundamente el corazón. Pero lo que Mandy dijo era la verdad. Durante su embarazo, su prometido y ella salieron solos así más de una o dos veces. Mia intentó recordarle a Bruno que se mantuviera alejado de Mandy. Pero Bruno siempre se reía y le pedía que no pensara demasiado, afirmando que Mandy era solo una niña y que él simplemente la consideraba su hermana. — Bruno es mi prometido, ¿crees que se preocupará más por ti? —Mia se dio vuelta nuevamente y respondió a la provocación sin fondo de Mandy. Volviéndose hacia su media hermana, estaba tan cerca que la cabreó aún más. — ¿Tu prometido? Veamos cómo lo conservaras después de esto. — Masculló Mandy con su mirada llena de odio y maldad antes de empujar a Mia que no pudo hacer nada por sostenerse al ser tomada por sorpresa y solo gritó poniendo sus manos en su vientre, intentando proteger a sus bebés al caer. — Noo. — Gritó Mia desesperada cuando se despertó, su corazón se aceleró, goteaba sudor frío y estaba llena de pánico. Sin embargo, tan pronto como luchó, le dolió todo el cuerpo. El olor a desinfectante le picó las fosas nasales y abrió los ojos. Con ojos de horror, se encontró que algunas partes de sus manos y pies estaban vendadas. — Señorita, ¿qué le pasa? ¡No puede moverse! ¡Ha sufrido un accidente y su cuerpo está muy afectado!. — escuchó la voz del médico y se dio cuenta de su presencia, ya no estaba tirada en las escaleras, estaba en el hospital. El incidente en el que su hermanastra Mandy la empujó escaleras abajo no fue un sueño, fue real, sucedió hace apenas unas horas. — Doctor, ¿cómo están mis bebés? — su voz era demasiado débil. Inconscientemente quería tocarse el vientre, y lo sentía herido. Pero descubrió que no podía levantar la mano, que estaba envuelta en vendas. — Señorita Mia, sus hijos están bien, pero debe tener más cuidado al caminar, debe descansar, su embarazo es más frágil ahora, pero ¿por qué el padre del niño no ha venido a verla todavía? – El médico miró a Mia que palideció y su tono se volvió más suave. Luego se marcho, la dejo descansar. Mia miró hacia la puerta de la sala. Frunció los labios y guardó silencio. De repente, la puerta de la habitación se abrió y una figura familiar entró, tan pronto como el hombre la vio, corrió ansioso hacia la cama. Los ojos de Mia se iluminaron de inmediato y su estado de ánimo se calmó. Sabía que Bruno era el que más se preocupaba por ella, simplemente estaba ocupado con el trabajo, no porque estuviera ocupado saliendo con otras mujeres. Pero la realidad decepcionó al segundo siguiente, Mandy siguió de cerca a Bruno. Ella también fingió estar ansiosa y se acercó, pero esta mujer hipócrita en realidad fingió estar ansiosa. Mia odiaba a esta mujer, no sólo le había quitado a su padre, sino que ahora también quería quitarle a Bruno y ella no podía permitirlo.Mientras bajamos en el ascensor, pienso en los últimos acontecimientos de estos días. Ahora entiendo, que no me dejara hablar con el organizador de la boda, tanta ropa en la maleta, estar separados todo el día de hoy…todos son cómplices.-Os volvió locos, verdad? –pregunto a mi suegro, pone los ojos en blanco sonriendo, me empiezo a reir –lo estoy imaginando.-Te quiere muchísimo, quiere lo mejor para ti –hace una pausa, pero estoy segura que esta conversación no ha terminado –te considero una hija, te voy a llevar al altar como tal. Os merecéis esto y más. No os preocupéis por los negocios, tus hermanos y yo, nos encargamos de todo, hasta vuestra vuelta.-Gracias, me hubiera gustado ir del brazo de mi padre, pero encontré un buen sustituto –le doy un beso en la mejilla, a la vez que la campanilla del ascensor suena.Esta zona del hotel, est&a
-Giovanni, nos vamos el fin de semana, no hacía falta traer tanta ropa –le digo mientras saco mis bikinis de la maleta –y menos, tendremos tiempo de ir a la playa.-No sabemos lo que vamos a hacer Erika, eres desesperante nena –le miro y le doy un puñetazo en el brazo, hace amago de que le duele –salvas porque te quiero –me dice cogiéndome la cara con sus manos suaves y acercando sus labios a los míos.-El hotel es precioso, muy pijo para mi gusto, pero increíble –mis brazos le rodean la cintura –y la habitación, sin palabras. Hacía falta tanto lujo? –asiente, me da un beso en la punta de la nariz.-Sí, para ti lo mejor siempre. Te lo dije una vez y no te lo repito, quiero gastar mi dinero en ti, además, es nuestra despedida de solteros, quería que fuera inolvidable –me abraza fuerte, me gusta oir su latido, le doy un beso por encima
Voy de camino al coche de mi nuera. Erika no está segura de celebrar la boda, por culpa del incidente con mi hijo Beltrán. Tiene miedo que nos sintamos mal.La he pedido que venga conmigo, la quiero a mi lado, para lo que tengo pensado. Le dije que íbamos de compras para la boda, no quiero que nadie sepa nada.-Hola querida, bueno días. Te ha sentado bien, estos días en la cabaña –su sonrisa es espectacular, ya están tranquilos y relajados, me alegra que sean felices por fin.-Gracias Enma. Me vas a decir donde vamos? –la sonrío, sé que ella me va a entender.-Erika, necesito que me acompañes a…no me juzgues –me mira con cara asustada –voy a visitar a Beltrán, he pedido que tú estés en la sala contigua, sin que te vea.-No te juzgo, es tu hijo. Los dos lo son. Es una situación triste y delicada. De verdad que quiere
-Os hace gracia verme así? –le grito mientras veo como se me acerca –quieto no te muevas!! Giovanni Ricci, es lo más repugnante y rastrero que has hecho en tu puñetera vida. Vale hacer qué perdiste la memoria, te lo compro. Pero…pero hacerme creer que has muerto, eres un cabrón!! -Nena, de que hablas? –pregunta -Deja de fingir –lloro mis lágrimas son por tenerlo vivo, por estar conmigo, salgo corriendo a sus brazos –creí que estabas muerto, creí que te había perdido –le abrazo tan fuerte, que me hago daño en los brazos. -Erika, de verdad no entiendo. Llevo aquí casi diez días, desde que paso lo de la casa. Mi equipo de seguridad lo vio necesario, hasta detener a mi hermano. Tus hermanos eran los encargados de decirte el plan. Te juro –se me pone de rodillas –te juro que es verdad, crees que estoy tan loco de mentirte en eso? Conozco tu genio, jovencita. Le veo encender el móvil, pone el altavoz. -dime Giovanni –es la voz de Salva. -Com
-Somos hermanos, Beltrán –diciendo esto, le propina un puñetazo que le hace caer al suelo, haciendo que sangre por la boca. Me tapo la boca para no gritar, Giovanni me ve, no sé como sabe que estoy aquí, pero lo sabe, deja de mirarme, para que no se den cuenta de que estoy escondida, Tony sigue grabando.-Me da igual lo que seamos. Siempre fuiste el hijo perfecto, eras bueno en todo. Cuando me dijeron que te negaste a casar por la familia, me dije “esta es mi oportunidad” –le da una patada en las costillas, queda boca arriba en el suelo –ohh dios, pero cuando supe con quien iba a casarme, me iba a unir con la familia De Luca, teniendo negocios con nuestros padres, sería fácil mi venganza. La mocosa De Luca…iba a ser mía, podría tenerla en mi cama, entre mis piernas… -la cara de Giovanni de dolor, se mezcla con la de odio –era un plan cojonudo, pero no, tuvo que apar
Un mes, un mes loca de la cabeza me tiene este hombre. No sólo a mí, sino a los obreros de la casa. Todo el día, detrás de ellos, metiendo prisa, llegó a darles más dinero, si trabajaban más horas. Tuve que frenarle, los chicos van a terminar haciendo huelga, bajándose del andamio y todo por el cabra loca de Giovanni.He llamado a mis hermanos, para que se lo lleven de la casa y deje terminar el trabajo. Los pobres hombres, me miran con pena, les he pedido perdón, cada vez que paso a su lado. He contratado un catering, para que tengan comida caliente y preparada especialmente para ellos, ya aguantar a este animal, es una cruz y han hecho una labor increíble en la casa.Helena y yo, estamos sentadas sobre el capó del coche de Giovanni, mirando la fachada de mi futuro hogar. Nos la entregan en dos días, sólo le falta una buena limpieza, los muebles los traen la próxima seman
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