Antes de que Guillermo partiera, ella tenía que saber cada detalle de la repentina partida de Anna, no le gustaba tener que romper la paz justo cuando esta parecía instaurarse entre ellos.
—Papá, no quiero que te vayas sin antes saber por qué Anna no está viviendo en la casa. —La joven tanteaba el terreno con mesura—. Sé que tú la contrataste y que toda vez que yo me fuera, ella no tenía más que hacer allí, sin embargo, me sorprendió que ella no se despidiera de mí. ¿Tuvieron alguna discrepanci