Al volver a la sala donde se hallaba su padre esperando por ella. Escuchó más voces y las identificó, Daniel y Eduardo también estaban con él. Regresó para pedir más bebidas a Marina y unos minutos después entraba a la sala para incorporarse.
Daniel la miró y asintió leve hacia ella, como queriendo saber si estaba bien. Ella le sonrío y con un suspiro caminó hasta el muchacho. Debían fingir que todo marchaba sobre rieles, que eran un matrimonio real y no sólo un irrisorio acuerdo. Daniel se lev